Imagina esto: sufres un accidente de coche leve, o de repente te llega un problema legal que no sabes cómo resolver.
Tu primer instinto: buscar un abogado en Google o TikTok.
Pero rápidamente te das cuenta: hay demasiadas opciones, y no todas son iguales. Algunos prometen resultados rápidos; otros parecen demasiado complicados o caros.
Aquí es donde la mayoría de la gente se pierde.